lunes, 29 de diciembre de 2014

Cronología sobre la devoción a la Virgen de la Cabeza en el siglo XVIII (y 2ª parte)

LA VIRGEN DE LA CABEZA, SU DEVOCIÓN, ROMERÍA, VENIDAS A LA CIUDAD DE ANDÚJAR, Y ESTADO INTERNO DE LA COFRADÍA MATRIZ, ASPECTOS HISTÓRICOS Y HECHOS RELEVANTES ACAECIDOS EN EL SIGLO XVIII.

2ª Parte (1751-1795).

Cerrando con esta segunda parte un siglo realmente fundamental por lo trascendente en todo lo acontecido para con la devoción a la Virgen de la Cabeza de Sierra Morena os deseo una muy feliz entrada y salida de año, que vuestros deseos, ilusiones e inquietudes se vean en lo posible colmadas y satisfechas en tiempos que son realmente complejos para todos, y que por poco que se posea, la felicidad en torno a vuestros seres queridos más cercanos sea la tónica dominante en vuestro ánimo. Los caminos nos esperan a partir de Febrero, con la mirada puesta en pleno corazón de la Sierra Morena de Andújar, lugar elegido por la Madre de Dios para aposentarse en un escarpado y angosto cerro, bastión insigne de nuestra fe más querida, heredada de generación en generación e inquebrantable siendo parte de nuestra particular forma de ser. De Ella y a la par, de la vida, debemos considerarnos peregrinos con el desgaste de la senda del día a día, por eso, por vuestra devoción, por vuestra lucha cotidiana por llevar lo mejor de vosotros mismos a vuestros hogares a todos de corazón os deseo unas muy FELICES FIESTAS Y UN FELIZ Y PRÓSPERO 2015. Un fuerte abrazo y gracias por hacer de este hermoso proyecto devocional algo muy grande.

VIVA POR SIEMPRE Y EN NUESTROS CORAZONES,
LA VIRGEN DE LA CABEZA.

En 1751 el mayordomo es D. José Guerrero Jurado.

En 1757 concretamente el dieciocho de Junio, en una memoria redactada por D. Pedro Jiménez, capellán de la hermandad y otros cofrades de la misma, se dice que “otros cofrades se han reunido en la casa del prioste de la Cofradía, sin estar presente el protector de la misma y le han quitado el honor al alférez Juan del Castillo”, persona que por lo que se desprende del acta estaba comisionada para las obras que se hacían para la construcción de la casa en el Cerro. El hecho tuvo que ser desde luego muy relevante puesto que se amenazaba incluso con la extinción propia de la Cofradía si ésta persona no era reestablecida en su cargo. El cabildo municipal nombra a los regidores D. Luís Costilla y Orbaneja y a D. Francisco Herrero Velasco para y “reuniendo a los cofrades, prioste y capellán” se aplaquen los ánimos buscando la concordia para mayor gloria de la Virgen de la Cabeza.

Al año siguiente en 1758 como era normal en las vísperas de la fiesta del cerro, el ayuntamiento nombraba a los comisarios que representarían a la ciudad en la fiesta de abril. Con sorpresa, y ante la avanzada edad de muchos de ellos, y la desidia también, porque no decirlo de otros, se acuerda no asistir “este año a la fiesta”, justificando dicho parecer a que no existía oficiosamente ningún voto solemne del municipio y que la asistencia se hacía por simple devoción. El corregidor que no está muy conforme ordena buscar posibles precedentes a tan peregrina decisión, y considerando que de no asistir a la fiesta los comisarios de la ciudad, aumentarían ya de por sí los grandes tumultos que allí acontecían, e incluso que la ciudad pudiera verse perjudicada en sus derechos, un grupo de capitulares se ofrecen para ejercer dicha representación, la cual es muy bien acogida por el Corregidor, alegando que dicha costumbre no debe perderse en favor de la devoción que desde antiguo la ciudad profesa a la Virgen.

En 1759 sucede otro percance parecido al del anterior año, pues el gobernador del Consejo de Castilla pide se le informe detalladamente sobre esta cuestión. El corregidor de Andújar le responde alegando que está acordada la asistencia éste año a la fiesta de Abril por haberse ofrecido dos regidores. El gasto de aquél año que los comisarios tuvieron en la fiesta de la Virgen en su cerro ascendió a la cantidad de 1200 reales los cuales fueron sufragados por el Cabildo “sin objeción alguna”. Al año siguiente en 1760 la cantidad ascendió a 1500 reales.

Nuevamente en 1761 el ayuntamiento tiene que poner paz entre los cofrades y su mayordomo por no existir concordia en el seno de la hermandad.

En 1771 aparece el nombre de D. Antonio Pérez de Vargas como “gobernador de la Cofradía de Nuestra Sra. de la Cabeza”.

En 1773 sucede un hecho trascendental en la historia de la Romería y en especial en detrimento de la devoción hacia la Virgen a través de sus cofradías, a las cuales por orden de la Real Chancillería de Granada fechada el 16 de Marzo de dicho año, les fueron requeridas sus constituciones, y la festividad de Abril fue suprimida, supresión que no anuló la festividad en sí pues se seguía celebrando de forma popular e incluso el ayuntamiento siguió representando en los años sucesivos a la ciudad como veremos más adelante aunque de manera mucho más reservada.

Por ejemplo en 1776 “se hace un libramiento de ciento veinte reales, vemos que la cantidad se ha reducido en unos años de manera más que evidente, para la fiesta del Cerro. Se faculta al alguacil mayor de los campos para que con cinco guardas suba a la fiesta, de la que el corregidor, sorprendentemente, dice no saber nada.”

En 1778 de nuevo una representación oficial del ayuntamiento y en nombre de la ciudad asistirá a la fiesta del Cerro, en ese año fueron con el Corregidor, dos regidores y un jurado alegando para dicha asistencia los grandes tumultos que, a pesar de la supresión oficiosa de la fiesta, se seguían produciendo en la Romería de Abril.

Las nuevas constituciones de la hermandad de Andújar, aprobadas por el Consejo Real en Marzo de 1780, se componían de veintisiete capítulos, uno de los cuales, el último, dejaba la jurisdicción de la cofradía en manos del Sr. Corregidor, en nombre de su majestad. Decir que el Marqués de Bilanos, D. Juan de Oca y Velasco, persona que fue hermano mayor de la Cofradía Matriz, fue fundamental para que la misma no cayese en el olvido y luchó por levantar la supresión de la fiesta abrileña y restablecer el culto en el Santuario de la Cabeza, y lo más importante aún, los derechos que la Ciudad tenía sobre aquél sacrosanto lugar.

En 1782 dicha prohibición era levantada, aunque ya desde 1777 se le permitiese a alguna cofradía asistir a la fiesta de Abril, con la aprobación de nuevas constituciones, caso de Santa fe en Granada, lo cual provocó cierto revuelo entre la de Andújar por lo que ella entendía que era un agravio para sus derechos legítimos sobre el Santuario e imagen. A la de Santa fe, le siguieron Colomera, Andújar, Martos, y Alcalá la Real y así sucesivamente, aunque Andújar, al aprobársele sus constituciones, volvió por sus fueros y reestableció su primacía en el cerro.

En 1786 el Rey Carlos III otorga un privilegio a la Cofradía de Colomera, cuna del pastor, por el cual se uniría a la de Andújar y presidiría con ella los actos romeros del santuario. Se puede decir desde entonces que desde éstas fechas aproximadamente Colomera pasa a ser la “primera hermandad filial” de la de Andújar, en detrimento de Arjona que en lo sucesivo irá perdiendo lugares en el orden de antigüedad de las hermandades hasta llegar al actual que es el décimo en la procesión el último Domingo de Abril y por ende, “novena filial”.

En 1790, D. Santiago Carrillo, Hermano Mayor de la Cofradía de Colomera donará al Santuario una imagen del Pastor Juan de Rivas que desde entonces estará expuesta en el camarín junto a la imagen de la Virgen. La suerte que la imagen primitiva del pastor pudo correr en los sucesos del año 1936 es una incógnita, al igual que el de la primitiva imagen de la Señora.

En septiembre de 1794 la imagen de la Virgen será de nuevo trasladada hasta la ciudad de Andújar para hacerle fiestas de rogativas por el triunfo de las armas españolas contra los franceses. Esta estancia de la imagen de la Virgen se prolongará hasta agosto de 1795, concretamente hasta el “lunes día tres”, en donde será devuelta a su santuario. La fiesta de Abril se celebró ese año en Andújar, y la estancia de la Virgen se prolongó en la ciudad debido al mal estado del camino de herradura, el cual, su arreglo, fue tasado en 3600 reales.

En Homenaje a todas las cofradías de Ntra. Sra. de la Cabeza de Sierra Morena.

“Que sean Ellas semillas que el viento arrastre, y germinen allá donde tú seas venerada”.

Bibliografía consultada:
- Historia de la ciudad de Andújar y de su patrona, la Virgen de la Cabeza. Actas capitulares de la Ciudad de Andújar, años 1600 a 1850. D. Carlos de Torres Laguna, Instituto de Estudios Jienenses. Jaén 1981. (obra póstuma).
- Nuestra Sra. de la Cabeza y su Cofradías. Fray Arturo Curiel Poza. 1995.
- La Virgen de la Cabeza y Sierra Morena. D. Francisco Calzado Gómez. 1994.
- La Virgen de la Cabeza, leyenda, historia y actualidad. D. Enrique Gómez Martínez. 2002.
- Cofradías de la Virgen de la Cabeza en España. Consejo Nacional de Cofradías, año 2000. Real Santuario de la Virgen de la Cabeza.
- El Santuario de la Virgen de la Cabeza en 1703, D. Enrique Toral y Peñaranda, Revista “el toro de caña” Nº 8, Diputación Provincial de Jaén.

Fotografía: 
Tomada por Juan Antonio Rodriguez. Lienzo del siglo XVIII situado en la esquina del altar mayor de la Iglesia de Ntra. Sra. de la Encarnación de Colomera y que sirvió de modelo para realizar  la pintura del actual estandarte o gallardete corporativo de dicha cofradía filial, cuna del afortunado pastor Juan Alonso de Rivas.

Pablo Mondéjar Expósito
Comisión de Historia
Asociación Mariana y Peregrina "Tras los pasos de Juan Alonso"

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